Elvira Hernández / Foto: Instagram @archivo.elvira.hernandez
Elvira Hernández

Elvira Hernández: Un arma cargada de poesía, una bandera de si misma

Elvira Hernández es una voz singular, crítica y testimonial que explora temas como la dictadura y la marginalidad. Su lenguaje crudo y directo impacta y conmueve. Obra esencial en la poesía chilena y latinoamericana.

13 minutos de lectura

Elvira Hernández, seudónimo de Rosa María Teresa Adriasola Olave, nacida en Lebu en 1951, emerge como una voz inconfundible en el panorama poético chileno y latinoamericano. Su obra, marcada por la experiencia personal y la mirada crítica hacia la sociedad, la convierte en un referente fundamental de la generación de los 80 en Chile.

Testimonio y denuncia:

Su poesía se alza como un testimonio de su tiempo, plasmando la dura realidad de la dictadura militar en Chile y las diversas formas de opresión que azotan a la sociedad. No teme abordar temas controversiales, desnudando la injusticia, la desigualdad y la violencia con una crudeza que no deja indiferente al lector.

Lenguaje visceral:

El lenguaje de Elvira Hernández es directo, crudo y visceral, sin caer en eufemismos ni complacencias. Sus versos, cargados de ironía, humor negro y sátira, golpean al lector con la fuerza de una verdad irrefutable.

Exploradora de la forma:

Su estilo no se limita a una única forma poética, sino que experimenta con versos libres, sonetos y prosa poética, demostrando su dominio del lenguaje y su capacidad para crear imágenes vívidas y memorables.

Obras que estremecen:

Un primer poemario emblemático:

La Bandera de Chile, poemario escrito en 1981 y publicado clandestinamente durante la dictadura, marca el inicio de la trayectoria poética de Elvira Hernández. Este poemario, que no vio la luz oficial hasta 1991, se convirtió en un símbolo de resistencia y denuncia frente a la opresión.
El título del poemario alude a la bandera nacional, pero no como un símbolo patrio idealizado, sino como un objeto que condensa las contradicciones y los conflictos de la sociedad chilena. La bandera se transforma en una metáfora del poder, la violencia y la injusticia, pero también de la esperanza y la lucha por un futuro mejor.

Su poemario «¡Arre! Halley ¡Arre!«, publicado clandestinamente durante la dictadura, se convirtió en un símbolo de resistencia. A propósito de la manipulación mediática propiciada por la dictadura durante los meses anteriores al avistamiento del cometa Halley en 1986, la poesía de Elvira surge como una estrategia que, por un lado, pretendía demostrar la fragmentación de la sociedad y, por otro, surgió como una ineludible crítica a la pretensión militar de asumir de manera mesiánica el éxito de las principiantes políticas neoliberales con este particular avistamiento astronómico que se anunciaba como “único e irrepetible”.

Santiago Waria, publicado en 1992 por la editorial Cuarto Propio, es uno de los poemarios más reconocidos de Elvira Hernández. En él, la poeta nos entrega una mirada crítica y descarnada de la capital chilena, retratando su marginalidad, violencia y desamparo.
El título, «Santiago Waria», hace referencia al nombre indígena de la ciudad: «Waria» significa «valle» en mapudungún. De esta manera, Hernández reivindica la memoria prehispánica de Santiago y la reinterpreta desde una perspectiva crítica. El poemario se estructura como un recorrido por la ciudad, desde el centro hasta la periferia. En cada poema, la poeta se detiene en un lugar o personaje específico para retratar su realidad con crudeza y sin concesiones.
Los temas que predominan en Santiago Waria son la marginalidad, la violencia, la pobreza, la explotación y la alienación. Hernández utiliza un lenguaje directo y crudo, cargado de ironía y sarcasmo, para expresar su crítica social.
Santiago Waria es un poemario necesario que nos invita a reflexionar sobre las contradicciones y los problemas de la ciudad. La mirada crítica de Hernández nos interpela y nos obliga a tomar conciencia de la realidad que nos rodea.

Cuaderno de Deportes de Elvira Hernandez

Cuaderno de Deportes, publicado por la ya emblemática editorial Cuarto Propio en 2010, es un poemario de Elvira Hernández que explora la relación entre el deporte, el cuerpo y la sociedad. A través de una mirada crítica e irónica, la poeta devela las contradicciones y vacíos del olimpismo y del culto al cuerpo en la actualidad.
Cuaderno de Deportes se distingue de la obra anterior de Hernández por su temática singular. La poeta se aleja de la denuncia social directa para adentrarse en un territorio menos explorado: el del deporte como reflejo de la sociedad y sus valores.
El poemario critica la deshumanización del deporte moderno, la mercantilización del cuerpo y la exaltación del patriotismo en los eventos deportivos. Hernández utiliza el sarcasmo, la ironía y la parodia para desmitificar los ideales olímpicos y mostrar su lado oscuro.
Los poemas de Cuaderno de Deportes están impregnados de una atmósfera de vacío y desolación. La poeta nos presenta un estadio vacío, una bandera rota y un cuerpo fragmentado, simbolizando la decadencia de los valores deportivos y la crisis de la sociedad actual.
El lenguaje de Cuaderno de Deportes es directo, crudo y coloquial. Hernández utiliza un verso libre y una variedad de recursos estilísticos como la metáfora, la imagen y la intertextualidad para crear un poemario complejo y sugerente.

Obra de Elvira Hernández

La bandera de Chile, terminado de escribir en 1981; circuló mimeografiado clandestinamente en Chile y fue publicado 10 años más tarde, con presentación de Federico Schopf: Libros de Tierra Firme, Buenos Aires, 1991 (editorial Cuneta, Santiago, 2010).
¡Arre! Halley ¡Arre!, Ergo Sum, Santiago, 1986 .
Meditaciones físicas por un hombre que se fue, Arte postal, Santiago, 1987.
Carta de viaje, Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1989.
El orden de los días, Roldanillo, Colombia, 1991.
Santiago Waria, Cuarto Propio, Santiago, 1992.
Merodeos en torno a la obra poética de Juan Luis Martínez, junto con Soledad Fariña; Intemperie, Santiago, 2001.
Álbum de Valparaíso, LOM Ediciones, Santiago, 2002.
Cuaderno de deportes, Cuarto Propio, Santiago, 2010.
Actas urbe, con prólogo de Guido Arroyo, Alquimia Ediciones, Santiago, 2013.
Los trabajos y los días, antología; selección, edición y notas de Vicente Undurraga, Editorial Lumen, Santiago, 2016.
Pájaros desde mi ventana, Alquimia Ediciones, Santiago, 2018.

Elvira Hernández: un legado invaluable

Elvira Hernández es una poeta fundamental en la literatura chilena y latinoamericana. Su obra, honesta, valiente y comprometida, ha contribuido a renovar el lenguaje poético y a dar voz a las experiencias silenciadas. Su legado sigue siendo señero para las nuevas generaciones de escritores que buscan expresar la realidad con toda su crudeza y belleza.

Más allá de la reseña:

Para adentrarse en el universo de Elvira Hernández, se recomienda explorar su obra completa y leer entrevistas donde expone su visión de la poesía y su compromiso con la realidad social. Su voz poética, única e irrepetible, nos invita a reflexionar sobre nuestro tiempo y a construir un futuro más justo y habitable.

Poemas de Elvira Hernández

***

Come moscas cuando tiene hambre la Bandera de Chile

en boca cerrada no entran balas

se calla

allá arriba en su mástil

***

La Bandera de Chile es usada de mordaza

y por eso seguramente por eso

nadie dice nada

***

Restos

¿Encontraremos los pelos de la vergüenza
las escamas óseas de una verdad agrietada
la vértebra de nuestra historia?

¿Estará en algún lugar del territorio
la mano de la justicia o solo seremos pasto
y gente que escobilla sus trajes?

¿Algo de valientes plaquetas quedará
en la sangre fresca –algunas palabras–
o solo seremos pala de sepultureros?

Los niños corren en busca del Tesoro Escondido
de su Pasado.

¿Los detendremos?
Sí.

Los arrojaron al mar
Y no cayeron al mar
Cayeron sobre nosotros.

FUENTE NEPTUNO

Te tomo la palabra. ¡Bah! ¡Qué haces aquí! Esto es peor
que cruzar la Avenida Cardenal Caro. O que Escilas y Caribdis en
seco. No se respira el salobre mar sino amoniaco puro. Amén del
monóxido y el hollín por mil. Es el Novus Orbis vomitado:
Ngechén en la Cruz y en la picana. Es la noche bajo el tridente,
dando tumbos por las escalinatas, por la Escala Unica sin un
peso en los bolsillos. Pronto aparecerán tus pescados de acá, la
corte milagrosa para el Mirón del Cerro. Los príncipes del
peñascazo se quedarán en las laderas salivando un pito. Las
reinas de la noche pasarán derecho al fornicatorio. Los caminos
yacen atestados y el cerro se mueve como un pulpo. Los reyes
del sablazo establecen pronto sus capitales. Los vampiros tienen
puestos sus guantes de gasa. El Mohicano encendió su fogata y
yo he lanzado mis cupidos a más no poder. Es mi única
transacción la que se pierde en el aire, un chorro sin destino.
Mojo la cara en tus aguas y no logro quitarme la sarna de maldito.
Nunca tuve proposiciones que hacerle a la vida.

Aves de paso

Sí. Eso somos
Pero nos hemos acostumbrado
a comportarnos como monumentos.
Y así nos va

NO ENCUENTRO LA HORMA DE MI ZAPATO

NO ENCUENTRO LA HORMA DE MI ZAPATO
El traqueteo infernal me deja sin pies
Los empellones las sobajaduras la pisada sin querer
Tienen un nombre de silencio infinito.

NO ENCUENTRO BAILARIN PARA LA DANZA
Hago el solo el loco la gallinita ciega
La Dama de la Triste Figura en la pantalla
Sellada por el tiempo como crisálida eterna.

NO ENCUENTRO VIENTO PARA MI MOLINO
Aires alas sábanas que oreen el hastío
Bajo al botadero de la Ciudad del Mañana
Las computadoras me han caducado el contrato.

NO ENCUENTRO YA AMPARAX INMEDIATO
Insostenido mi músculo intranquila mi sangre.

Periodista y escritora. Estudió filosofía en la USACH y en la PUCV, también Períto criminalístico en la UTEM. Es diplomada en periodismo narrativo en la UAH. Como escritora ha sido becaria de la Fundación Pablo Neruda en Valparaíso y Santiago, y obtuvo la Beca de Creación literaria del CNCA en 2008 por su libro MORADAS. En 2011 publicó el libro CHILE que fue nominado al premio de la crítica de la UDP en 2012. Poemas suyos han sido publicados en antologías en Chile, México, Perú, Colombia, Argentina y Polonia. Ha trabajado como periodista y jefa de redacción en El Ciudadano, MundoTKM, ElNueve.com (Arg) y como Editora general de Terra Chile. También ha escrito para ArenaPublica.com (MX), TN (Arg). Fue panelista del programa VIGILANTES de La Red TV y del programa Combinación Clave de Radio La Clave. También trabajó como locutora y productora en Radio Divine, Radio Ritoque y Radio Odisea.

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