En una carretera polvorienta, bajo un sol que destella sobre el capó de un auto clásico, una figura inconfundible toma el volante. Es Don Carter, quien, junto a un impresionante Hot Rod, protagoniza el nuevo videoclip de El Cruce, «Voy por la carretera». La imagen no solo evoca la libertad del rock and roll, sino también un homenaje a la cultura automovilística y a 25 años de historia musical de una de las bandas insignes del blues-rock chileno.
Un Hot Rod con historia
El protagonista sobre ruedas es un Hot Rod ensamblado en Chile, construido con un motor Ford A de los años 30 y piezas importadas de Factory Five. Este vehículo no solo destaca por su ingeniería, sino también por ser un símbolo de la creciente comunidad de fanáticos y constructores de autos clásicos en Chile, que han adoptado la tradición del Hot Rod como una forma de expresión cultural y artística.
Este auto es más que una obra de ingeniería; representa la pasión y el talento local en la personalización de vehículos clásicos. Su debut en el videoclip marca un momento histórico, ya que es la primera vez que una figura reconocida lo conduce. «El auto es una joyita. Lo manejé sensacional», comentó Juan Alcayaga, el actor y comediante detrás de Don Carter.

«Voy por la carretera»
«Voy por la carretera» es parte del álbum «25», un tributo a la trayectoria de El Cruce. La canción se gestó durante un viaje hacia California, en pleno confinamiento, cuando Felipe Toro, vocalista de la banda, buscaba respuestas en un momento de incertidumbre. «Escribir esta canción me ayudó a canalizar emociones de angustia y soledad», confesó. Su ritmo rockero se nutre de influencias de Grand Funk, Nazareth o Deep Purple, capturando el dinamismo y la energía de sus icónicos riffs y líneas de bajo. Este homenaje al rock clásico de los años sesenta y setenta se refleja en la potencia de los acordes y la estructura melódica de la canción, evocando la esencia vibrante de aquella era.
¿Por qué «Voy por la carretera» es el single elegido?
El Cruce decidió que este tema era la carta de presentación perfecta para el álbum por su capacidad de resonar con el público. «Es una canción reconocible para quienes ya conocen a El Cruce. Además, tiene esa vibra perfecta para escucharla en la carretera, manejando, y eso nos encanta: que la gente haga nuestras canciones parte de su día a día», afirmó Toro.

