¿Qué es Fanky?

¿De qué se trata el proyeccto de Fanky? Acá te cuento

Qué es FANKY?

Empiezo por lo que no es, porque eso define mejor.

FANKY no es un medio. No tiene redacción, no tiene reunión de pauta los lunes, no tiene editor que apruebe antes de publicar. No optimiza para el algoritmo de nadie, no depende de Facebook ni cree realmente en Instagram, no cubre lo que cubre todo el mundo, y no existe para que alguien haga clic en un banner.

Es un proyecto personal. El mío. Empezó en 2022, desde la Región del Biobío, y desde entonces es el lugar donde escribo sobre lo que me importa: música, fotografía, literatura, conciertos, libros, personas que hacen cosas interesantes sin pedirle permiso a nadie. Lo hago en forma de crónica porque es el único formato donde la experiencia vivida y el análisis pueden coexistir sin que ninguno de los dos le deba disculpas al otro.

Inicialmente era para guardar los textos que publicaba en otros medios. Luego se convirtió en una marca para conseguir entradas a conciertos igual que todas las páginas de música que solo recaudan el hecho de trabajar gratis con el fin de aplacar la pulsión y la pasión de ver bandas en vivo. Y de eso ya me aburrí cuando me di cuenta que hacerle publicidad gratis a empresas que ganan millones por montar un show no siempre es lo más inteligente o lo más honesto con uno mismo.

Llevo más de veinte años trabajando en medios. He visto cómo los medios digitales que parecían invencibles en 2010 murieron diez años después de haber sacrificado su voz en el altar del tráfico. Sé exactamente cómo se hace eso, porque estuve ahí. FANKY existe, entre otras cosas, como corrección de esa trayectoria.

El nombre viene de una canción de Charly García. El logo dialoga con Basquiat. La actitud y la postura viene de más lejos y espero no perderla.

Lo que publico aquí no caduca al otro día. No es noticia, a lo sumo es archivo. Un concierto que cubrí en 2023 sigue siendo legible en 2026 porque el texto no informa sino que analiza, posiciona, narra. Eso es lo que me interesa hacer y lo que me interesa que quede.

No soy neutral. Nunca lo he sido. Tengo gustos, tengo postura, tengo años de criterio acumulado que no voy a fingir que no existen para sonar más objetivo. Tengo rabia, sin duda, como cualquiera que haya trabajado en medios que se murieron por la completa y absoluta miopía de sus directores comerciales. Si algo no me parece, no lo cubro. Si algo me parece y me parece mal, lo digo con argumentos. La neutralidad no es honestidad sino que es una blandengue cobardía disfrazada de profesionalismo. Y en términos más amplios, y pensando en todas esas agencias de mierda que quieren posicionar para un mundo inexistente y en esas productoras de mierda que no les importa más que hacer caja al final de un concierto, lo que dijo Sui Generis vale también acá: si ustedes son la patria, yo soy el extranjero.

Tampoco tengo anunciantes a quienes rendirle cuentas. Y me vale una hectárea y media de cornetas lo que piense el ministerio de culturas sobre este proyecto. Eso me da una libertad que la mayoría de los medios no puede permitirse. Uso esa libertad para escribir lo que quiero escribir, como quiero escribirlo, cuando tengo algo que vale la pena decir.

Si llegaste hasta acá, probablemente buscas algo que los medios convencionales no te están dando. Encantado de que estés acá.

Arturo Ledezma.
Creador de Fanky.