Con «Hijas del mundo» y «Fructus», Teatro Biobío trae una experiencia de ópera contemporánea única a Concepción. Esta colaboración con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, forma parte del festival NóM, y busca promover la creación y producción local en Biobío.
Imagínate: estás en un teatro, y de repente, un haz de luz ilumina la escena. En el centro, dos figuras; una, humana y frágil, la otra, un androide, ambas a punto de enfrentarse a una oscura realidad: el mundo como lo conocen está al borde de la destrucción. Este es el universo de Hijas del mundo, una ópera que se adentra en los conflictos del futuro desde un rincón tan cercano como el Teatro Biobío en Concepción. Esta producción, acompañada por la intervención artística Fructus, representa un paso ambicioso en la alianza con el prestigioso Gran Teatre del Liceu de Barcelona, trayendo una versión adaptada de su reconocido programa Òh!pera.

Teatro Biobío y el Gran Teatre del Liceu: Una alianza para la innovación en ópera
Desde hace varios años, el Teatro Biobío ha tejido lazos con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona, posicionándose como un actor relevante en el impulso de la ópera contemporánea en Chile. Este año, Hijas del mundo se convierte en la primera micro-ópera de Òh!pera realizada fuera de Barcelona. “Este proyecto no solo es un intercambio cultural, sino también una plataforma para nuestros jóvenes talentos y una oportunidad de hacer de nuestra región un referente en el apoyo a la creación artística”, comentó Francisca Peró, directora ejecutiva de Teatro Biobío.
«Tendremos elenco completamente local y la puesta en escena de Hijas del mundo es 100% creada y realizada en Biobío, con un equipo que mezcla la experiencia del equipo del teatro y las capacidades de los jóvenes de nuestra región. Además, invitamos a Germán Estrada Fricke, gran creativo de Concepción, a participar con una intervención artística de su autoría», agregó Peró
¿Qué veremos en «Hijas del mundo» y «Fructus»?
Hijas del mundo (Filles del món), ópera creada por la compositora española Marian Márquez y el libretista Ariadna Pastor, ofrece una narrativa futurista. La historia se centra en la compleja relación entre Ágatha, una mujer madura, y su androide Betha, en un mundo al borde del colapso. Esta propuesta explora el contraste generacional entre la experiencia humana y la tecnología, representada a través de una composición musical que combina serenidad y tensión.
En palabras de su director Jesús Rojas: «es la historia de Ágata, una mujer ya anciana, quien en su momento fue sumamente exitosa, Ágata vive con Beta, quien es Beta? Es el primer Androide diseñado y construido por ella, la cosa es que muy poco queda de habitable en el planeta, Beta todo lo que quiere es rescatar a su creadora a quien ve como su madre, e intenta subir su ánimo en cada momento, pero esta se resiste a ello, ya que la realidad es otra».
Por otro lado, la intervención Fructus, dirigida por Germán Estrada Fricke –creador detrás de la icónica Casa de Salud en Concepción–, aportará un toque experimental como antesala a la ópera principal. Fricke trabajará junto al músico Patricio Roehrs y otros artistas locales para llevar a cabo esta experiencia sonora única, concebida como un «prototipo» de micro-ópera.

Creo firmemente en el poder de la ópera para emocionar y conectar con el público, e Hijas del mundo ha sido concebida desde esta convicción
— Marian Márquez, compositora de la música de Hijas del mundo

¿Cuándo se presentarán «Hijas del mundo» y «Fructus»?
Las funciones están programadas para los días 21, 22 y 23 de noviembre, en el marco del Festival NóM | Nueva ópera y música, el cual reúne a más de 20 instituciones culturales de toda Chile. Las entradas están disponibles en el sitio web del Teatro Biobío, y se recomienda adquirirlas con anticipación, dado el carácter exclusivo de esta presentación.

No queríamos caer en una estética futurista sino que imaginamos un espacio en decadencia y nostálgico, expresado en una casa invadida por la humedad. Para el público, será una experiencia inmersiva, tanto por el diseño de la escenografía como por la proximidad con los intérpretes, buscando conectar con las emociones que transmite la ópera
— Fernanda Videla, jefa escénica de Teatro Biobío
La importancia de Òh!pera para la nueva generación de artistas
Òh!pera, el programa del Gran Teatre del Liceu, busca innovar y ampliar los horizontes de la ópera. A lo largo de tres temporadas, este programa ha estrenado doce micro-óperas, impulsando a jóvenes compositores, directores y escenógrafos a explorar los límites del género operístico. Esta colaboración internacional fomenta la experimentación en teatro musical y se alinea con la misión del Instituto Ramón Llull, que apoya la difusión de la cultura catalana en todo el mundo.
Valentí Oviedo, director del Liceu, considera que esta alianza es «una forma de aprendizaje mutuo y crecimiento conjunto», ya que promueve la creatividad entre los talentos de ambas regiones y fortalece la identidad cultural.
Lo que tienes que saber:
- Estrenos: Hijas del mundo y Fructus serán presentadas en Teatro Biobío entre el 21 y 23 de noviembre.
- Dónde comprar entradas: A través de teatrobiobio.cl.
- Festival NóM: Las presentaciones se enmarcan en el Festival NóM | Nueva ópera y música, con la participación de más de 20 instituciones culturales chilenas.
- Producción local: La versión chilena de Hijas del mundo contará con dirección escénica, elenco y equipo técnico local, en colaboración con el Gran Teatre del Liceu de Barcelona.
- Intervención artística: Fructus, de Germán Estrada Fricke, ofrecerá una experiencia previa que combina música y teatro experimental.
Información extra:
Para quienes disfrutan de la ópera contemporánea y desean apoyar el talento local, este programa doble es una oportunidad única para explorar nuevas narrativas y visiones en el género. Hijas del mundo y Fructus representan no solo un hito en la cultura regional, sino también un símbolo de la colaboración artística internacional que sigue transformando el teatro en Chile.

